Pinocchio (Hamilton Luske, Ben Sharpsteen, USA, 1940)


ADVERTENCIA: Esta página está posiblemente llena de spoilers. Ver página principal para mis descargos.

Siempre es difícil juzgar una película infantil siendo un adulto. Uno necesita un niño al lado para apreciarla completamente. Es, creo, lo que me ocurrió con Pinocchio.

La historia es archiconocida, así que lo único que queda es apreciar cómo es contada la historia. Al principio, me pareció lento. Canciones, algunos gags visuales más o menos forzados, nada realmente interesante. Por otro lado, mi hijo de 5 años estaba muy atento, comentando cada cierto tiempo, concentrado. Sin duda, todos esos aspectos "no interesantes" para un adulto, son todo un mundo nuevo por descubrir para un niño, y considerando eso, uno puede decir que Pinocchio cautiva desde el primer momento a su público objetivo.

Pero también la película es capaz de atraer a un adulto, pues a medida que la historia progresa, se va volviendo más oscura, los chistes innecesarios son menos, y cuando los hay son bienvenidos, y la tensión se acumula progresivamente mientras vemos a Pinocho que no es capaz de resistir las tentaciones y va cayendo en un problema tras otro. Es más o menos usual que las películas clásicas de Disney sean más interesantes en sus momentos dramáticos que en sus momentos felices, y Pinocchio no es la excepción. La secuencia en la Isla de los Juegos, la conversión en burro, la persecusión en el mar, son momentos muy bien logrados, inolvidables, y confirman, desde luego, que una buena animación no tiene nada que envidiarle a otro tipo de producciones.

Quizás, sí, la película es demasiado intensa. La conversión en burro termina siendo bastante terrorífica, no por ella misma quizás, sino por la tensión acumulada y la desesperación del "amigo" de Pinocho al ver su propia transformación. Cuando las orejas finalmente aparecen en Pinocho, ese simple hecho termina siendo extraordinariamente significativo.

El otro elemento notable son las canciones. Personalmente, no tengo una simpatía infinita por los momentos musicales en películas infantiles, pero hay que admitir que varios de los temas son en realidad muy populares, y están de alguna manera en nuestro inconsciente colectivo. Eso, sin duda, es una más de las razones por las cuales Pinocchio es un clásico.

En suma, Pinocchio no me defraudó, es una hermosa película para niños, que un adulto también puede disfrutar sin problemas, permitiéndonos compartir un inolvidable momento familiar.


Comentario de cine

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Página creada por Víctor Muñoz

Last updated: 4 July 2005